
Cuando tu perro presenta vómito, diarrea y pérdida de apetito, no lo ignores. Estos síntomas pueden indicar desde una simple indigestión hasta enfermedades graves. En esta guía aprenderás qué hacer, cuándo acudir al veterinario y cómo prevenir futuras complicaciones.
Posibles causas
- Indigestión o alimento en mal estado
Comer basura, plantas tóxicas o comida echada a perder puede causar vómito y diarrea. - Cambio repentino de dieta
Modificar su alimento de forma brusca irrita su sistema digestivo. - Parásitos intestinales
Lombrices y otros parásitos provocan diarrea, pérdida de peso y falta de apetito. - Enfermedades infecciosas
Parvovirus, moquillo u otras infecciones requieren atención veterinaria urgente. - Envenenamiento
Chocolate, uvas, medicamentos o químicos pueden ser altamente tóxicos para tu perro.
Qué hacer en casa (primeros auxilios)
- Ayuno controlado (máximo 12 horas): Permite que su estómago descanse si no hay síntomas graves.
- Hidratación constante: Ofrece agua en pequeñas cantidades varias veces al día.
- Comida blanda: Tras el ayuno, da pollo hervido, arroz cocido o calabaza en puré en pequeñas porciones.
- Vigilancia cercana: Si mejora, reincorpora su dieta habitual de forma gradual.
¿Cuándo ir al veterinario?
Busca atención profesional inmediata si tu perro presenta:
- Vómito y diarrea por más de 24 horas.
- Sangre en vómito o heces.
- Decaimiento extremo, fiebre o temblores.
- Dolor abdominal o dificultad para moverse.
Consejos para prevenir
- Desparasítalo y vacúnalo según el calendario recomendado.
- Evita cambios bruscos en su alimentación.
- Asegúrate de que no tenga acceso a basura, plantas tóxicas o químicos.
Conclusión

Si tu perro vomita, no quiere comer y tiene diarrea, actúa rápido. Los cuidados caseros pueden ayudar, pero un veterinario es la mejor garantía de recuperación segura.
